lunes, 30 de enero de 2017

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"¿No debería ser fácil no ser como no quiero? Si yo dirijo mi vida, ¿por qué no siento que lo hago? ¿por qué siento que se me escapa de las manos?"

sábado, 24 de septiembre de 2016

Sábado, 29 de septiembre.

"Marco su número. Estoy abajo esperándole, y son las 9, como siempre y como nunca más. Él no me espera, ni yo esperaba estar ahí nunca más, pero estoy. Espero ansiosa que lo coja, que conteste, y lo hace. Le respondo con un hilo de voz que vengo a devolverle el libro que me prestó hace más de un mes. Él cuelga, y yo le espero obediente. Creo que se me va a salir el corazón y que se va a dar a la fuga como un preso en busca y captura. Pero no es así, se queda en mi cuerpo y se acelera más cuando le ve asomarse por la puerta de su casa. No puede tener una cara peor, los ojos hinchados de haber dormido poco, el pelo desecho de las vueltas que seguramente habrá dado en la cama. Parece un mendigo, como siempre, pero no lo cambiaba por ninguno más. Me armo de valor y antes de dar un educado “buenos días” busco su boca. Desesperada, como si hubiese estado a dieta de sus besos una vida entera. Y él me responde inmediatamente, sin ningún tipo de sorpresa, como si hubiese estado parado en ese momento desde que decidí dejar nuestra extraña relación. Le beso, y le sigo besando, y no me sacio, desearía comérmelo a bocaditos grandes y pequeños, a toda prisa y despacio luego. El pasa sus manos por todo mi cuerpo, sin saber a qué zona dedicar mayor tiempo y a cual menos. Me golpeo con la pared, luego él, luego yo otra vez. Vamos a empujones, no podemos separarnos ni un segundo, como si al hacerlo fuera a desaparecer el momento, este momento. Me empuja, le empujo, me tropiezo con las escaleras, pero el sigue, yo sigo, no puedo parar, no podemos parar. Dolorida, y a tientas, llegamos a su habitación. Tiro mi bolso, me quita la ropa a prisa, sin dejar que nuestras bocas se separen;  yo también le desvisto, como puedo, porque me tiembla cada terminación nerviosa de mi cuerpecito. Estoy frenética, con una sensación animal e incomparable a ninguna otra de posesión."

domingo, 14 de agosto de 2016

Domingo, 14 de agosto.

"Abrázame. Queramonos, como siempre, ¿y porque no?, para siempre. Cuidémonos. Te quiero tanto. Viviría de tu presencia. Te anhelo a cada minuto, como una adicción, de las buenas. Estás loco, lo estamos los dos, de cierta forma. Pero nunca había visto una locura que compaginase tan bien. Bailemos, lento, rápido, a lo cutre. Pero quédate. Mírame, y déjame hundirme en ese color que tus ojos tienen. Marrón, tirando a café, los adoro. ¿Estás aquí? Te noto, incluso no estando aquí. Es como si pudiese verte, u olerte. Debe ser amor. No imagino mi futuro sin ti, ni mi presente. De hecho, ¿Cómo he vivido tanto tiempo sin ti? Sin tus cosas, sin nuestras cosas. Nos queremos, de verdad. ¿Quién puede decir eso a día de hoy? Confió más en ti, que en mí. Eres mi fuerza cada vez que me fallo. Eres tanto, tanto, que si pudiese ser capaz de hacértelo entender, o hacérmelo entender, se quedaría pequeño. Quédate, por favor, o vete, pero llévame contigo. Donde sea, cuando sea. Pero que esto no acabe, o que si lo hace que dure para siempre de alguna forma. Llorar, reír, discutir, dialogar, lo quiero todo. ¿Por qué solo lo bueno, si podemos tenerlo todo? Vayámonos. Cógeme, o acompáñame, pero yo te llevo. No hace falta más."

jueves, 7 de enero de 2016

Jueves, 7 de enero.


"Me timpaneas el oído diciendo que ya has venido, que ya estás aquí. Y yo te grito qué no hace falta que hagas eso cada vez que vienes: te aprecio y te huelo siempre a kilómetros de distancia. Que terco eres, queriendo recalcarme tu existencia cada dos por tres, como si acaso fuese capaz de olvidarme de que vives, de que me quieres, de que soy en parte tuya."

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Miércoles, 11 de noviembre.

" Te echo de menos. ¿Dónde estás?"

domingo, 11 de octubre de 2015

Am.

Primer día

11:12
No he ido a la primera asignatura de tercero, vaya primer día. Me he levantado, jugado con el móvil y saludado a mi compañera de piso. Mientras me bebía un zumo he ido a lavarme la cara y es cuando ha sucedido, ha aparecido ella en mi mente. Deseaba ver cuánto tardaba. Esto significa que desde que ha empezado la semana, no ha pasado media hora sin pensar en ella.
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14:33
Voy para clase, me encuentro bajando del ascensor… ¿qué estará haciendo? Me gustaría saber que hoy voy a verla, después de la costumbre, el choque que es hacerme a la idea de que no la veré diariamente, me desmotiva. No me gusta pensar en ella y que el sentimiento que me llene sea la tristeza…

17:15
He salido al descanso, me he ido a picar algo y ahora que estoy con mis compañeros de clase, algo aburrido, me ha vuelto a venir a la cabeza. Me sabe mal no haberle podido hablar antes cuando me he acordado de ella en clase… Voy a coger el teléfono y a saber de ella.

19:10
Estoy volviendo en coche, voy a aparcar. He escuchado una frase bastante peculiar de la “Gossa sorda” del USB que decía algo como -i com vols que baja el meu cap si vaig com un gos darrere dels teus ossos-, y como no, esto me ha hecho pensar otra vez en ella.

00:45
¿¡Ahora!? Voy a acostarme, lo único que me va a hacer el hecho de pensar en ella es desquiciarme. Recuerdo las noches que hemos pasado aquí juntos y joder si la quiero… Voy a tener que *********me hasta quedarme seco para poder dormir tranquilo, estos pensamientos me hacen hervir la sangre en tantos sentidos que necesito ******me para descansar.


Segundo día

17:28
Voy a la ducha y no sé porque, de todo saco un recuerdo de ella, al cepillarme los dientes, al mirarme la barba, al estar bajo el chorro de agua caliente… Una vez dentro ha vuelto el instinto sexual al verme desnudo, quiero que ella este aquí, quiero que se deslice por todo mi cuerpo mientras estamos llenos de jabón.

17:49
Me he prometido que voy a escribir cada vez que mi mente divague en ella, así que me dan igual los periodos de tiempo. Quiero saber cómo se encuentra, voy a llamarle, no puedo concebir irme de cena con los amigos y que ella este tan mal, es como… muy injusto en cierta manera.


Tercer día

13:30
Me ha despertado hace un rato el cabrón de mi colega, tiene la malsana costumbre de no avisar nunca para nada i encima está lo del otro que se encuentra durmiendo en la cama de al lado. No quiero contárselo para no marearla, pero si hablamos, lo notará y sino, terminaré por explicárselo este fin de semana. Esperaré a ver que me cuentan los dos sinvergüenzas ahora cuando se levanten y hablaré con ella, me encanta escuchar su voz aunque sea en los audios del móvil, es tan melódica…

16:30
Hoy será un día serio y cansado, cuando vaya hacia casa le llamaré. No puedo estar en clase completamente atento, es chocante, conforme dejo de escuchar lo que el profesor dice pienso en ella, estoy alucinando como llega a absorberme la mente en un día como hoy, pero me gusta, solo mis sueños y ella… me gusta.

22:30
Me acabo de despertar y no hay nadie en el piso, voy a hacerme un vaso de leche y tumbarme a la cama que estoy muerto. Me ha alegrado mucho hablar con ella, es bonita y encima esta pirada, se me sigue haciendo raro esto de no verla cada día, pero en cierta manera, es como aprender a quererla más, es lo que me hace el hecho de añorarla. Mañana por fin la veo.

2:00
Sexo, sólo puedo pensar en el sexo que me da, no voy a poder descansar si no me reviento la ***la y eso que sé que mañana la tendré conmigo.


Cuarto día

11:37
Fin, estoy recogiéndolo todo y me vuelvo para casa, no veo el momento de abrazarla, cuando la vea sabrá las ganas que tenía de besarla.

13:21
Estoy volviendo en el coche con la pandilla correspondiente, esto se me hace interminable, no tengo ganas de hablar, sólo de pisar el acelerador y llegar ya. Joder sueno tan empalagoso y desesperado que nunca me reconocería.

16:30
Voy a buscar algo de entretenimiento para acortar tanto como pueda la tarde, terminará a las ocho las clases y yo para esa hora, habré muerto de desquicio… Supongo que ésta será mi última nota en el teléfono, ahora debo pasar esto a limpio y empezará la segunda parte… conseguir acceder a su blog.


Te quiero.

jueves, 1 de octubre de 2015

Viernes, 2 de octubre.

"Desde que soy pequeña me he considerado distinta; tampoco hace falta mucho más; todos son copias de todos. Siempre he sido dos personas en una, desde que tengo uso de razón: la cómoda y la superviviente. Odiaba mi parte cómoda; cuando era cómoda no era yo, era la propia observadora de mi vida, como si me viese a través de una pantalla gigante sin poder hacer o decir nada para cambiar cualquier cosa. Sin embargo, estaba enamorada de mi parte superviviente. Era espectacular, única. Cuando lograba sacarla me hacía brillar, ser YO, YO REALMENTE. Y era maravilloso.
De repente, tu, llegaste un día, y eras inclasificable dentro de mi perfecto y elaborado esquema social. Nunca había conocido a nadie así: tan lógico, tan seguro, tan bipolar, tan tu. Te vi enseguida, te descifre enseguida: eras mi parte superviviente desarrollada. Todo aquello que yo ya era, pero a mayor escala. Era imposible que no me gustases... Suena extraño pero sentía algo contigo: escalofríos. Cualquier situación en la que nos imaginaba me producía escalofríos. Nada me podía parecer más perfecto: tuyyojuntos."